lunes, 21 de septiembre de 2015

¿Son aburridos los planes con niños?

Hoy tenía ganas de escribir sobre las vacaciones con niños, me apetecía mucho contar cómo han sido estas vacaciones con nuestra pequeña; pero me ha pasado algo que me ha enfadado y a la vez me ha dado pena…

Os pongo en situación: es el cumpleaños de un compañero del trabajo, y como cada cumpleaños, nos hemos reunido todos para picar algo y celebrarlo. Estábamos hablando el grupo que siempre nos juntamos y una de las chicas me pregunta por mi edad, “28 años” le digo... su respuesta es la que me ha dejado con este estado de enfado y pena… “¡¡¿¿28 años??!!” Me pregunta, “Te hacia mucho mayor, teniendo una niña… con 28 años tiene que ser un poco royo no? Ahora todo el día parque y casa... Yo me siento súper joven, tengo 28 también pero claro ahí todo el día de festivales y de fiesta, mi espíritu es joven”, estas han sido sus palabras textuales.

No sé si es ignorancia o que realmente tanta fiesta a algunas personas no les deja mirar más allá. Está claro que hemos escogido caminos diferentes para tener la misma edad, tenemos gustos diferentes, pero lo que os puedo asegurar que mi vida es muy divertida y va mucho más allá que estar en el parque y en casa (cosa que también me gusta, porque lo disfruto con mi pequeña).
Como ejemplo, quiero poner mi fin de semana.

El viernes por la tarde llegaron unos amigos de Málaga, les fuimos a buscar, nos fuimos a cenar fuera y a ver los fuegos artificiales y a ver las fiestas.

El sábado por la mañana, fuimos a comprar a un Centro Comercial y a dar una vuelta por unos lagos cerca de donde vivimos, comimos en casa y después cada uno se fue para un lado. Los chicos fueron a ver el partido en el Calderón y las chicas al Museo del Ferrocarril, ponían este fin de semana el Mercado de Motores, cenamos y nos fuimos para casa.

El domingo, nos levantamos, nos arreglamos y nos fuimos a Madrid, visitamos el templo de Debod, la Gran Vía, con la suerte de que estaba cortada para el tráfico por la Vuelta Ciclista. Comimos, nos tomamos un café en una de las muchas azoteas que tiene Madrid y nos fuimos para Atocha a dejar a nuestros amigos.

Como veis, mi fin de semana no ha tenido festivales ni discotecas, pero os puedo asegurar que nos lo hemos pasado de maravilla, no hemos parado, nos hemos reído mucho y lo mejor de todo… Noah estaba con nosotros.
La actitud es la que nos hace jóvenes, no la edad… y con niños, se pueden hacer todos los planes que te sientas capaz de hacer.


Os adjunto algunas fotos para que se vea que un niño se adapta a ti y que el plan “aburrido” de parque y casa es tan solo un mínima parte de las millones de posibilidades  que puedes hacer con los pequeños.

Y vosotros, ¿qué planes hacéis con los niños?




miércoles, 16 de septiembre de 2015

El bilingüismo

Desde hace ya un tiempo nos rondaba por la cabeza escribir sobre el bilingüismo, pero con muchas ideas diferentes, y era complicado enfocarlo.
Y es que hay muchas formas de abordar el tema: desde la perspectiva de cómo conseguir que nuestro hijo sea bilingüe si ambos progenitores hablan la misma lengua, hasta cómo conseguir que lo sea si de la pareja una persona tiene una lengua materna y el otro otra diferente, hasta si existe el bilingüismo real, problemas acerca del bilingüismo; y por último, si con la educación actual en el colegio existe la posibilidad de que nuestros hijos sean bilingües realmente. 
Así que puede ser que se haga complicado abordarlo, pero allá vamos.

¿Cómo conseguir que nuestro hijo sea bilingüe?
Un bebé desde que nace, comienza con el proceso natural de adquisición del lenguaje, desde el punto de vista expresivo y comprensivo del mismo.
La expresión estará formada en un comienzo por el lloro, (sí, ese lloro que nos acribilla el oído a veces, es una muy buena forma de expresión de dolor, de sueño…), los pequeños gorjeos…
La comprensión, ¿existe desde el principio? Sí, y comienza por la escucha. El bebé escucha todo lo que ocurre a su alrededor, desde el nacimiento, (y el cerebro de tu bebé es una esponja), sonidos nuevos, mamá hablando, las canciones, los cuentos, cuando les nombramos los objetos y les decimos su nombre o apodos cariñosos.
Si queremos introducirle otro idioma, un segundo idioma además de su lengua materna, será necesario que también escuche con la misma constancia ese idioma, ya sea el inglés o cualquier otro, mediante canciones infantiles, dibujos, cuentos, o palabras cortas refiriéndonos a objetos, exactamente igual que hacemos con el idioma materno. (Hablamos del inglés porque es el idioma que ahora mismo más nos “perturba” en general, por la falta de aprendizaje que hemos tenido la mayoría de los españoles con él.).
Nosotras siempre aconsejamos los siguientes tips para el aprendizaje del lenguaje: hablar al niño siempre a su altura y cuando haya contacto visual (ayuda asimismo a la concentración y atención), decirle palabras y frases cortas, "coge esto, dame aquello, cierra la puerta…"; nunca utilizar diminutivos en nuestro vocabulario, ya que hay que darle al niño el modelo correcto desde el principio. Esto mismo debería aplicarse cuando utilicemos el otro idioma.
Es una inmersión lingüística exactamente igual que con el idioma materno.
Si no podemos conseguir del todo que el niño entienda el segundo idioma durante sus rutinas y juegos podemos esperar algo más de tiempo, ya que significa que el niño aún no está del todo preparado.

¿Y si en la pareja hay lenguas maternas diferentes?
Si tú y tu pareja tenéis diferentes lenguas maternas, como inglés-castellano o castellano-gallego por ejemplo, debéis hablar al bebé cada uno en vuestra lengua materna y siempre dejando clara la separación entre ambas, para que pueda ir escuchando e identificando ambas durante sus rutinas y juegos. Debemos introducirlo de la misma manera que os explicábamos antes.

Materiales que podemos utilizar
Podéis utilizar libros y cuentos, los tenéis de muchas editoriales. A nosotras nos gusta especialmente Kalandraka, que tiene libros no sólo en inglés, también en gallego, y otros idiomas. Estos son los libros que le regalamos a Álex por el pasado día del libro.




Tenéis en YouTube muchísimo material de dibujos en inglés, podéis optar por Pppapig en versión original que ¡les encanta! Baby Einstein también está con contenido en inglés y ¡es genial! En el blog: Violeta learnsEnglish tenéis mucho material, sobretodo música, ¡y muy aprovechable! 

Ser bilingüe tiene ventajas…
¡Muchas! Los niños bilingües van a tener la ventaja de dominar dos idiomas, por lo tanto tiene mayor dominio lingüístico y mayor facilidad para hablar otros idiomas, y mayor facilidad para integrarse en diferentes contextos.
Y gracias a esto, son niños con mayor atención, concentración y memoria, así como capacidad de abstracción, por lo que mejora sus capacidades cognitivas. Hay estudios que así lo verifican, como los de Ellen Bialystock.

¿Puede dar problemas a mi hijo el aprendizaje de ambos idiomas a la vez?
Parece ser que hay estudios que indican que estos bebés suelen tardar algo más en hablar, quizá porque necesitan más tiempo para identificar ambos idiomas y poder reconocerlos, ¡pero no en todos los casos! También puede ser que junte palabras, sonidos… hasta que estén ambos del todo integrados.

¿Qué sucede en el sistema Español con el inglés?
Sobre este tema hay controversia, nosotras no somos maestras en el sistema educativo ni mucho menos de inglés, y tampoco tenemos experiencia enseñándolo. Partiendo de aquí, hemos hablado con profesorado de inglés para saber cuál es su opinión al respecto. Y, hablando siempre en general, parece que no hemos mejorado mucho en los últimos años en el aprendizaje del inglés, no por culpa de los maestros que están muy bien preparados y desde luego tienen muchas ganas de que los niños consigan un aprendizaje significativo, sino debido a un problema del sistema. Se ha dicho que un colegio es bilingüe cuando todavía no tenía un sistema adecuado y planificado.
Os dejamos aquí este más que interesante artículo de Javier Marías publicado en El País, acerca del Bilingüismo en los colegios en España. Y vosotros, ¿qué opináis?

 NI BILINGÜE NI ENSEÑANZA
“Una de las mayores locuras del sistema educativo español –también una de las más paletas– ha sido la implantación, no sé en cuántas comunidades autónomas, de lo que sus responsables bautizaron pomposa e ilusamente como “enseñanza bilingüe”, consistente en que los alumnos estudien algunas asignaturas en español y otras en inglés. Pongamos que Ciencias Naturales –o como se llame su equivalente en la actualidad– se imparte exclusivamente en la lengua de Elton John. Bien. Los encargados de las clases no son, sin embargo, salvo excepción, nativos británicos ni estadounidenses ni australianos ni irlandeses, sino individuos de Langreo, Orihuela, Requena, Conil o Mejorada del Campo que se supone que dominan dicha lengua. Pero, por cuanto me cuentan personas que trabajan en colegios e institutos –y absolutamente todas coinciden–, esos profesores poseen un conocimiento precario del idioma, de nuevo salvo excepción; lo chapurrean, por lo general tienen pésimo acento o ignoran la pronunciación correcta de numerosas palabras, su sintaxis y su gramática tienden a ser mera copia de las del castellano, y además, en cuanto se encuentran con una dificultad insalvable, recurren un rato a esta última lengua, sabedores de que es la que los estudiantes sí entienden. El resultado es un desastre total (ni enseñanza ni bilingüe): los chicos salen sin saber nada de inglés y aún menos de Ciencias o de las asignaturas que hayan caído bajo el dominio del presunto o falso inglés. Al parecer no se enteran, dormitan o juegan a los barcos (si es que aún se juega a eso) mientras los individuos de Orihuela o Conil sueltan absurdos macarrónicos en una especie de no-idioma. Algo ininteligible hasta para un nativo, un farfulleo, una ristra de vocablos quizá aprendidos el día antes en Internet, un mejunje, un chapoteo verbal.
Una de las cosas más incomprensibles es una lengua extranjera mal hablada por alguien que, para mayor fatuidad, está convencido de hablarla bien. Incluso alguien que conozca la gramática, la sintaxis y el vocabulario, capacitado para leerla y hasta traducirla, sólo emitirá un galimatías si tiene fortísimo acento, pronuncia erróneamente o no adopta la adecuada entonación. He oído contar que ese era el caso del renombrado traductor Fernando Vela, que vertió al español muchos libros, pero que si oía decir como es debido “You are my girl”, frase sencilla, no la reconocía: para él “You” se pronunciaba como lo veía escrito, y no “Yu”; “are” no era “ar”; “my” no era “mai”, sino “mi”; y la última palabra era “jirl”, con una i bien castellana. Si oía “gue:l” (pronunciación correcta aproximada), simplemente no estaba facultado para asociarla con “girl”, que había traducido centenares de veces. También he oído contar que Jesús Aguirre se atrevió a dar una conferencia en inglés en una Universidad norteamericana. Los nativos lo escucharon pacientemente, pero luego admitieron, todos, no haber comprendido una palabra de aquel imaginario inglés de esparto. En una ocasión oí a un colega novelista leer fragmentos de sus textos en una sesión londinense. Pese a que el escritor había residido largo tiempo en Inglaterra y debía de conocer su lengua, no estaba capacitado para hablarla de manera inteligible, tampoco allí entendió nadie nada.

Lo curioso es que, a pesar de estas dificultades frecuentes, los españoles de hoy están empeñados en trufar sus diálogos de términos en inglés, pero por lo general tan mal dichos o pronunciados que resultan irreconocibles. Hace poco oí hablar en una tertulia del “Ritalix”. Así visualicé yo la palabra al oírsela a unos y otros, y tan sólo saqué en limpio que lo de “Rita” iba por la alcaldesa de Valencia, Barberá. Al poco apareció el engendro por fin escrito en pantalla: “Ritaleaks”. Lo mismo me pasó con un anuncio de algo: “Yástit”, repetían las voces, hasta que lo vi escrito: “Just Eat”. En castellano contamos con sólo cinco vocales, así que si uno no distingue que “it” no suena igual que “eat”, ni “pick” como “peak”, ni “sleep” como “slip”, ni “ship” como “sheep”, con facilidad llamará ovejas a los barcos y demás. Si además ignora que se usa la misma vocal para “bird”, “Burt”, “herd”, “hurt” y “heard”, pero no para “beard” ni “heart”, o que “break” se dice “breik” pero “bleak” se dice “blik”, son fáciles de imaginar las penalidades para entender y para hacerse entender. La gente española llena hoy sus peroratas de “brainstorming”, “crowdfunding”, “mainstream”, “target”, “share”, “spoiler”, “feedback” y “briefing”, pero la mayoría suelta estos vocablos a la española, a la pata la llana, y así no habrá británico ni americano que los reconozca en tan espesos labios. Vistas nuestras limitaciones para la Lengua Deseada, a uno se le ponen los pelos de punta al figurarse esas clases de colegios e institutos impartidas en inglés estropajoso. ¿No sería más sensato –y mucho menos paleto– que los chicos aprendieran Ciencias por un lado e inglés por otro, y que de las dos se enteraran bien? Sólo cabe colegir que a demasiadas comunidades autónomas lo que les interesa es producir iletrados cabales”.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Blogs que seguimos, nos encantan y recomendamos

Mamá orienta es una web y blog más que completa, en el que Emi nos cuenta, desde su experiencia como mamá hasta como profesional, y es que es pedagoga y técnica en integración sociolaboral.

Podemos encontrar desde orientación laboral, muy importante y necesaria en el momento complicado en el que nos encontramos, hasta su maravillosa labor con los cuentos que os recomendamos!! El Pollo Pepe es genial!! Además, formas de jugar con los niños, y ocio en familia, donde nos recomienda diferentes planes para hacer con los más pequeños.

Nos encanta el espacio de “Mamá ¡cuento!”, el espacio del blog dedicado a los cuentos infantiles, que como ella misma dice, está “encuentada” con ello.
¡No os la perdáis!

Este blog es fantástico y os animamos a conocerlo! Es imprescindible para poder conocer muy de cerca cómo es la vida de un pequeño como Enol, con Síndrome de Down.

Como él mismo dice : “Este blog quiero que sirva de ayuda a personas que quieran conocerme y quieran conocer más sobre el síndrome de Down y para otras familias que se encuentren en la misma situación y necesiten información, resolver sus dudas y miedos. A nosotros nos ayudó mucho conocer las experiencias de otros niños con síndrome de Down y sus familias (también queremos que compartáis lo que queráis con nosotros).”

Nos cuentan su historia para conocerle un poquito mejor, lo que es el Síndrome de Down, su día a día, la estimulación, sus travesuras en el cole… ¡maravilloso, no os lo podéis perder!!

Os mandamos desde aquí un beso y un abrazo familia!!

Un blog que nos encanta, y su Facebook e Instagram también ya sea dicho de paso, en el que Olga nos cuenta su experiencia como madre y cómo le ha cambiado la vida, y nos habla de la crianza con apego.
Sus post son dignos de no perderlos, desde luego os los recomendamos totalmente, y los que más nos han gustado, Cosas que nadie tecuenta sobre el embarazo (dividido en tres partes), La historia de mi parto (dividido en tres partes), Sara carbonero y yo, Mi mamá es runner… ¡¡esperamos que la sigáis como nosotras!! 

Across my universe podemos encontrarlo en la web, en su Facebook y también la seguimos en Instagram, donde sus fotos nos encantan.
Está escrito por Almu, que desde 2008 nos da su experiencia como madre, ahora de dos niñas,  así como acerca de los viajes, moda infantil, estilo de vida, lugares que visitar, donde ir a comer con los niños, y sobre fotografía.

¡No os la perdáis!

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Mamás Colaboradoras - El primer cumpleaños de Noah

Aunque ya han pasado un par de meses, por falta de tiempo no he podido contar lo especial que fue ese momento.

Llego el día, su primero año, miro las fotos de cuando nació y ya no reconozco a ese bebé en la niña grande que tengo ahora. ¡Qué rápido pasa el tiempo!
Ese día tenía que ser especial, no podía dejar que el día 12 de Junio fuese un día más, tenía que ser un día especial como lo fue el día que nació. No tenía mucha idea de que iba a hacer, pero mi amiga A.H., me comento que a su bebé, que también hacia años unos días después que Noah, que iba a prepararle una fiesta de Barrio Sésamo, o como diría ella Sesam Street, como lo llaman en Miami, donde ella vive. Me gustó la idea, sé que Noah no se iba a enterar de todo lo que yo iba a preparar, pero cuando sea mayor, me sentiré orgullosa de enseñarle las fotos de su primer cumpleaños.



La primera idea era hacer un cumpleaños en el campo, al estilo “americano”, pero el tiempo no me acompañó, por lo que cambiamos de planes y se hizo en un espacio cubierto.

Me puse manos a la obra, busqué fotos en internet, descargables, ideas, etc.  Fue una semana de noches largas preparando detalles pero el resultado mereció la pena.  Aprendí a hacer pompones, a hacer cajas de chuches, preparamos guirnaldas, compramos a la mascota del cumple, el pez llamado Espinete… y por supuesto ¡las invitaciones para los amigos!

Algo que era muy importante y que no podía dejar pasar por alto era la tarta. Tenía que ser espectacular, algo que llamara la atención. Nos decidimos por el Monstruo de las Galletas, pero no una tarta de las de siempre, si no que la tarta fuese el mismo monstruo de la galletas. Aquí os dejo el resultado, lo mejor de todo… ¡que estaba buenísima!


Fue un día muy especial, con algunas ausencias notables, pero un día en el que la protagonista se lo paso como una niña, como tenía que ser, disfrutó con los amigos y los primos, corrió, jugó, comió, se reía… estaba feliz, habíamos conseguido el objetivo, ¡que ella disfrutara!


Todo nuestro esfuerzo mereció la pena al conseguir que el día que la princesa de la casa hacía su primer año de vida, había vivido un día especial, ella no sabría por qué… ¡pero disfruto a lo grande!